Me registré en un casino y solo pude ganar jugando a las tragamonedas

Mis amigos siempre me habían recomendado que me inscribiera en un casino online. Me decían cosas como “es una forma muy fácil de ganar dinero” o “te puedes divertir desde cualquier sitio”. Y a pesar de que esas cosas son ciertas, yo no tuve una buena experiencia… al inicio.

En primer lugar, no sabía en qué casino registrarme. Todos mis conocidos me recomendaban uno diferente, ¡pero es que son tan similares! Al final escogí uno en el que le ofrecían un bono al amigo que me recomendó. “Hoy por ti, mañana por mí” le dije,

Ingresé algunos pesos y me puse a jugar.

Fracaso en el Blackjack

Tragamonedas

Soy amantes de las películas, por lo que comencé a jugar en el juego más tradicional que había visto numerosas veces: el Blackjack.

De más está decir que… ¡lo perdí todo! Pero, tengo que admitir que fue completamente mi culpa porque no sabía las reglas.

Por ejemplo, hubo un par de veces que mi mano sumaba 17 puntos y lo pedía una carta. ¡Eso no se hace! En la mayoría de mis turnos me pasaba. (menos mal que el crupier no era real, porque si no, que vergüenza).

Un tiempo después un amigo me enseñó a jugar, y hasta me regaló una tabla con las jugadas recomendadas dependiendo de la puntuación que haya recibido en mi mano. ¡Y no he vuelto a perder!

Pero, volvamos a mis novatadas.

La ruleta fue todavía peor

Si con el Blackjack no tuve suerte, con la ruleta todo fue mucho peor. Allí solo participé en cinco oportunidades, y el las 5 perdí.

No sabía que era posible apostar por algo más que los números (sí, a pesar de tener un gran tablero con muchísimas opciones), por lo que simplemente escogía uno al azar y esperaba lo mejor… que nunca sucedió.

Por si fuera poco, estaba jugando en la versión americana. ¡Esa le da más ventaja a la casa!

Hasta el día de hoy no me atrevo a jugar ruleta, y eso que conozco a un chico que ganó lo suficiente como para pagarse un hotel por un fin de semana. ¡Simplemente no me atrevo todavía!

¡Vivan las tragamonedas!

Cuando estaba por darme por vencido decidí probar suerte en un último juego: las máquinas tragamonedas. Y eso que no me llamaban mucho la atención, las asociaba con las viejitas que juegan mil monedas en un casino.

¡Pero cuál fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que es el juego más rentable! En primer lugar, las apuestas pueden ser muy bajas: un par de centavos es suficiente para hacer una tirada.

Después, se gana mucho más seguido. Casi cada 3 tiradas conseguía una combinación ganadora. ¿Tres tiradas, no perdías dinero? ¡Seguro que te lo estás preguntando!

Sin embargo, con las tragamonedas muchas veces consigues un premio mucho más grande de lo que habías apostado. Por ejemplo, supón que aposté un dólar. Bueno, esa apuesta puede multiplicarse hasta 20 veces.

Quizás argumentes que todo fue suerte. Pero a eso yo te digo: ¿qué juego de casino no requiere de un poco de suerte?

Además, descubrí que hay algunas máquinas que son más fáciles de ganar que otras. Así que simplemente escogía esas.

Y por si fuera poco, ¡en los casinos hay máquinas con botes enormes! A pesar de que no he conseguido ninguno, la posibilidad de golpearlo está ahí.

En conclusión, pagué mis novatadas en el casino al comienzo sí, pero una vez que descubrí las máquinas tragamonedas y, hasta el día de hoy, abogo por ellas debido a los enormes premios que ofrecen.

¡Prueba suerte y envíame un mensaje haciéndome saber lo que ocurrió!

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