Conocí la palabra coaching en los años 80 cuando mi amigo Francisco Hermosilla me invito al segundo Taller que se daba en Chile sobre “COMUNICACIí“N PARA LA ACCIí“N†dictado por un Sr. Olalla que venia de Berkely, de la empresa de Fernando Flores. Había que comunicarse con la empresa RECOM y hablar con el Sr. Bernardo Andrews.
La verdad que el taller lo consideré muy caro y le dije a mi amigo “Pachin†que estaba loco al invitarme a un taller de dos días y medio por ese precio. Pachin me miro muy serio y me dijo.
- Yo soy tu amigo? Me parecido chocante y agresiva su respuesta – como buen chileno de la época que se ofendeía cuando el otro te enfrentaba – le respondí, por supuesto somos amigos y te tengo un gran cariño.
El me respondido, entonces anda es por nuestra amistad que te lo recomiendo.
Fui al taller y me quedé estudiando y entrenándome en ontología del lenguaje y habilidades emprendedoras por mas de 15 años, Y estoy muy agradecido de los mentores que allí encontré como Fernado Flores, Bernardo Andrés, Julio Olalla y Mario Valdivia, así como al nuevo mundo que se me presentó, sin prejuicios, con capacidad de escuchar, de formar redes, de amor por mi país, botar los resentimientos históricos, encontrar buenos amigos y una larga lista de vivencias que ahora no enumeraré pero que me han entregadi una plenitud que no conocía.
Les adjunto este post del blog de Fernando Flores que me ha hecho recordar mis inicios en el mundo del coaching ontológico.
“Un recorrido por las raíces filosóficas del coaching
Enviado por Fernando Flores el Dom, 2008-08-03 20:26
En los últimos años, el coaching se ha convertido en una herramienta muy utilizada en el mundo empresarial. Pero sus orígenes más remotos remontan a la filosofía griega. Un recorrido por la historia de la disciplina…â€
(Artículo aparecido en Management Coaching Economía, por Leonardo Ravier)
Se dice que el término “coaching†remonta sus orígenes al siglo XV, en la ciudad húngara de Kocs, situada a unos 70km de Budapest y de Viena.
Este poblado, parada obligada de viajeros, dio origen al nombre de un carruaje particular denominado “kocsi†(pronunciado “cochiâ€), que luego se tradujo al alemán como “kutscheâ€, al italiano como “cocchio†y al español como “cocheâ€.
Así, etimológicamente, el término “coach†deriva de un medio de transporte. Y, de alguna manera, el coaching sirve para transportar a las personas del lugar donde están hasta el lugar donde desean estar.
El conductor del carro (o “coachâ€, sirve de guía para el coaching) facilita el proceso de desplazamiento del cliente (o “coacheeâ€) pero no decide el rumbo a seguir.
Las raíces del coaching en la filosofía antigua
Leonardo Ravier, en un artículo publicado en Coaching Magazine, define al coaching como “una disciplina catalizadora del potencial de los seres humanos, el resultado de interrelaciones espontáneas y evolutivas que, a lo largo del pensamiento humano, han ido desarrollando lo que hoy empezamos a conocer como coaching y que sigue en permanente evolución o cambio. Y no constituye un producto deliberado de un solo ser humano o producción de un grupo específicoâ€.