“El diseño en la Bauhaus quedó como una cuestión “interna†de la escuela, un fenómeno encerrado, a su pesar, en un ámbito elitista. Aunque supuso un serio adelanto a su tiempo, cuando fue mundialmente bienvenido tras la segunda guerra mundial se reveló envejecido y anacrónico. Ante las nuevas circunstancias históricas, las exigencias del nuevo entorno donde los mayores exponentes de la escuela se habían establecido, los nuevos procesos tecnológicos y la propia demanda del público, para bien o para mal condicionada ya por la “cultura de masas†( en la aceptación que cobró tras la guerra), todos los componentes del diseño Bauhaus se redujeron a la dimensión única del “proyectoâ€, que preservó su gran su gran relevancia y, de hecho no ha sido superado.â€
RENATO DE FUSCO