
He leído en La Gaceta.sp una entrevista a la fundadora de OPENBANK Y del sitio www.ideas4all. Com.
Este empredendimiento lo realiza Ana María LLopis, hija de españoles que emigraron para la revolución Española . Educada en Estado Unidos, en el mundo de la ingeniería y con una vida llena de desafío, ha vuelto a España a participar en el cambio tecnológico del siglo XXI ,en su país. Una mujer fascinante que quiere mostrar las muchas posibilidades que la era del conocimiento nos entrega.
El reportaje ha sido realizado por Alfredo Urdaci.
“Se emociona con el recuerdo de su padre. Recuerda cuando le llevaba a los barrios donde había pasado consulta. Los pobres no pagaban. Pero le llenaban la maleta de todo lo que tenían a mano. Uno de ellos le recibió en su casa años después de las consultas gratuitas. Y le entregó cinco morocotas (monedas de plata), una por cada hija del médico. Era todo su tesoro. El padre fue preso de Franco y luego se fue al exilio. Era de los que querían una España democrática.
Así que usted pasó por Berkeley en los años de la efervescencia.
Había un ambiente de gran libertad, con muchos extranjeros, indios, griegos, gentes de Irán. Y allí conocí al amor de mi vida. Me enamoré por sus manos.
Un comienzo curioso.
Las manos dicen mucho de las personas. Le vi de espaldas, tenía las manos atrás, y dije: ojalá que estas manos fueran mías. Y hasta hoy.
Con él volvió a España. ¿Qué fue lo primero que hizo?
Me había doctorado en Ingeniería de Materiales, y me puse a dar clases en la escuela de Caminos. No había ninguna mujer, ni siquiera tenían baño de señoras. Me fui porque no había planes de convalidación y me obligaban a hacer de nuevo hasta el doctorado.
Y saltó a la empresa privada.
Primero en Propter&Gamble, luego en Playtex. Le di la vuelta a una compañía que estaba a punto de cerrar. Me fui a Estados Unidos a un plan de entrenamiento que consistía entre otras cosas en vender por las casas. Pero lo sacamos adelante y salvamos el trabajo de 350 mujeres.
Ha hecho cosas muy diferentes, ¿hay un denominador común?
Soy inquieta y con pocas vocaciones definidas. Me gusta todo lo que veo alrededor. Pero nunca he dirigido mi carrera por una ambición dineraria, sino intelectual.
¿Y cuándo decide que se tiene que marchar?
Cuando el equilibrio entre lo que aprendo y lo que doy está demasiado de mi lado, entonces me marcho.
Ahora se ha lanzado en internet a recoger ideas, algunas geniales, algunas ‘de bombero’.
Pero mire, el siglo XXI será el siglo de las ideas y el siglo de lo gratuito. El ingenio y la creatividad son el capital más importante.Hasta ahora la sabiduría estaba en los expertos, ahora va a primar la sabiduría de la masa. Cuando la masa es diversa, su talento es mejor que el de los expertos.
¿Y qué reciben?
Tenemos ya 5.400 ideas. Y la mayor parte de lo que recibimos son ideas no solicitadas. Es una forma global de aprovechar el talento. Internet nos permite compartir y que las ideas no se desaprovechen.
¿Y ustedes qué hacen con todo ese material?
Nuestra tarea es analizarlo y llevarlo a las empresas. Ahora estamos en la campaña de ideas para mejorar tu producto favorito. ¿Y sabe? El 70% de los que aportan regalan sus ideas.
Un consejo para la crisis.
No podemos dejar morir a pymes rentables y con talento. Hay que cambiar el departamento de riesgos de los bancos. Tienen que trabajar con otra mentalidad. Y otro más: en España nos hace falta un Sillicon Valley.”