Jóvenes ingenieros inventan dignidad

Gracias a una colaboracií³n de Julián Ugarte en Chile Paí­s de Diseño, podemos difundir el interesante proceso de diseño que un equipo de alumnos de ingenierí­a de la Universidad Catí³lica lleví³ adelante bajo la coordinacií³n del Programa Mí­nimo de Un Techo para Chile. Este trabajo da buena cuenta de la estrecha relacií³n que hay entre la ingenierí­a y el diseño a la hora de dar vida a productos que sean funcionales, por parte de la ingenierí­a, y cercanos a la experiencia de las personas, por parte del diseño. En ese espí­ritu, les invito a leer el post que Alexis Ibarra firmí³ en la seccií³n Blogs de El Mercurio:

El patio de cemento, en el campus San Joaquí­n, bullí­a. Mientras un grupo armaba una ducha portátil, otros prendí­an el fuego del brasero: con su invento prometí­an ropa seca en media hora.

Más allá, unos calentaban piedras al sol para temperar las frí­as noches del desierto. Y en el fondo, otro grupo construí­a unas minitorres de agua que evitarí­an que los vecinos discutieran por el lí­quido que no les llegaba a su mediagua o lo hací­a con poca presií³n.

Eran 61 las creaciones de estos estudiantes del primer semestre de Ingenierí­a de la Universidad Catí³lica que buscaron solucionar una necesidad en los cientos de campamentos que aún existen en el paí­s.

Trabajaron codo a codo con el “Plan Mí­nimo de Un Techo para Chile”, que estudia y propone soluciones para alcanzar las mí­nimas condiciones que debiera tener un ser humano para vivir dignamente. Todo un semestre acudieron a 19 campamentos de la Regií³n Metropolitana, se sentaron a conversar con sus pobladores, a escuchar sus necesidades, a conocer sus carestí­as, sus angustias y sus esperanzas.

“En las universidades se inventan muchas fí³rmulas para crear riqueza, pero pocas para superar la pobreza. Esta iniciativa muestra que la universidad se está preocupando de lo que para nosotros es el desafí­o más importante del paí­s: mejorar la calidad de vida de los más pobres”, dijo Julián Ugarte, coordinador del Plan Mí­nimo de Un Techo Para Chile.

Los jí³venes de la UC se reunieron en grupos de 8 a 10 alumnos, explica el profesor Claudio Fernández. “Son alumnos de primer año que todaví­a no han adquirido los conocimientos de la ingenierí­a, y por eso su única herramienta es la creatividad”.

La universidad les pasí³ a cada grupo $50 mil; si necesitaban más plata, debí­an autogestionarla.

Julián Ugarte dijo que, luego, los inventos se ven en conjunto con los pobladores para ver los que realmente les satisfacen. “A partir de esto pasan a laboratorios para hacer las investigaciones respectivas y poder desarrollarlos. Aquí­, trabajamos de la mano con distintas empresas, para asumir la produccií³n y los costos”.

Estufa de piedras

Estufa.gif

Pensada para los campamentos de la zona norte del paí­s, donde hay mucho calor en el dí­a pero las noches son gélidas.

El artefacto tiene una mica y material reflectante que calientan unas piedras en su interior. Cuando cae la tarde, el poblador introduce el dispositivo en su casa para que la tempere. Los jí³venes dicen que funciona mejor con las piedras de origen volcánico.

Lavadora a pedales

Lavadora.gifCon un tambor azul de plástico, una bicicleta vieja y un armazí³n de metal crearon esta lavadora que no necesita electricidad y que, además, permite ejercitar las piernas.

Se abre la tapa (hermética, igual que los recipientes para guardar comida), se echa la ropa, el detergente y el agua. Luego, comienza la accií³n. En una silla el operador comienza a pedalear y el tambor se mueve hacia delante y atrás, emulando el moviendo de una lavadora convencional.

Cuna térmica

Cuna.gif
Unas patas de madera aguantan el peso de medio tambor de combustible que fue revestido cuidadosamente con plumavit de alta densidad. Así­ crearon el esqueleto de esta cuna térmica. “Por estar construida con plumavit mantiene el calor en el invierno. Para el verano inventamos un sistema de ventanas que ventilan la cuna cuando le sacamos uno de los paneles”, cuentan los creadores.

El tapagotera

Goteras.gif

Es de noche y llueve copiosamente en la ciudad. En el campamento una gran gotera empapa el interior de una mediagua. ¿Qué se puede hacer?

Estos chicos encontraron una respuesta: un tapagotera que se instala desde el interior de la casa. Se mete a través del agujero y cuando pasa hacia el otro lado se abre y queda anclado. Por dentro el dueño de casa atornilla una mariposa que presiona un cí­rculo de polipropileno expandido. Paula Ochsenius explica que el material presiona el agujero y lo sella herméticamente. “Cada tapagotera cuesta $450″, aclara.

No más barro en los zapatos

Zapatos.gif
“En el campamento al que fuimos tení­an medianamente resuelto el tema de la electricidad y el agua, pero su gran problema era el barro”, dicen los creadores de este invento.Aprovecharon de darles un buen uso a los neumáticos de desecho, poniendo una plataforma que se ancla firmemente a ellos. El prototipo es de madera y unen una plataforma a otra con ganchos y resortes. El producto final debiera ser de plástico. “La madera se deteriora muy rápidamente”, dijo Esteban Ramí­rez.

Secadora de ropa

Secadora-de-ropa.gif

Usaron dos ventiladores de computadores: uno para hacer ingresar el aire al sistema, el otro para sacarlo ya caliente.

El aparato consta de dos mangueras unidas por una pieza de metal que se pone sobre el brasero. El aire ya temperado se introduce a una especie de pequeño invernadero donde la ropa colgada se seca en media hora. La gracia es que la humedad se mantiene dentro del ecosistema.

Los comentarios están cerrados.