Estrategia analógica de una compañí­a digital

Quiero compartir con ustedes el análisis que realiza Juan Freire para Soitu.es|Piel Digital con respecto al funcionamiento de un grande como Microsoft. Esta revisií³n está marcada por la forma en que la compaí±í­a madre de Windows aborda sus estrategias de mercado (analí³gica, extemporánea) y el hecho de que sí³lo su gran tamaí±o y espalda financiera le impide colapsar, ante la incongruencia de llevar adelante una compaí±í­a esencialmente digital con paradigmas contrarios a ese espí­ritu. Interesante para tomar en cuenta a la hora de analizar nuestros propios negocios digitales.

Microsoft no deja indiferente a casi nadie, ni como empresa ni por sus productos y su defensa de los estándares propietarios. La corta pero intensa historia de la era digital nos explica que la irrupcií³n de Internet significí³ un drama para los responsables de Windows. Su error de cálculo los colocí³ en desventaja en la carrera por ofrecer productos y servicios en la web, a pesar de su posicií³n inicial provilegiada. Pero quizás lo más importante no sea este retraso en la llegada al mercado, algo que con su tamaí±o y capacidad podrí­a acabar por resolver. Puede que sea más crí­tico para el futuro de Microsoft su incapacidad para generarar en su organizacií³n el cambio cultural que significa la transformacií³n desde la era industrial, donde nacií³ y se desarrollí³, a la digital. En realidad Microsoft sigue siendo una empresa analí³gica y sigue actuando como tal en mercados que, para su desgracia, hace tiempo que ya se han digitalizado.

Dos recientes decisiones del gigante del software muestran como decarta las oportunidades que le ofrece la economí­a de la larga cola propia de un entorno digital basado en la abundancia y la reduccií³n, hasta su desaparicií³n, de los costes marginales. Tanto en el mercado de los videojuegos como en el de los libros digitales ha decidido abandonar estos dí­as los nichos de mercado de la larga cola al tiempo que, de este modo, descarta la posibilidad de trabajar con comunidades de usuarios minoritarios pero apasionados y que pueden ser enormemente influeyentes.

Por una parte, tal como se comenta en el blog Game | Life de Wired, Microsoft abandona la larga cola de los videojuegos (Microsoft: Don’t Cut Off the Long Tail). Según ha declarado el director general de Xbox Live, empezará en breve a eliminar una parte de los 130 juegos de la Xbox Live Arcade (XBLA; listado de juegos en la Wikipedia) de su repositorio digital. La razí³n es muy simple: “focalizarse en la calidad sobre la cantidad” y “hacer más fácil la búsqueda de juegos”. Como seí±ala el post, “a menos, por supuesto, que el juego que estas buscando sea uno de los eliminados”.

Por su puesto, el diseí±o del XBLA no hace especialmente sencilla la navegacií³n y búsqueda, pero, en lugar de mejorar su usabilidad Microsoft ha decidido eliminar complejidad por la parte más fácil, borrando juegos. Para alguien que conozca Internet y esté acostumbrado a utilizar, por ejemplo, la Wikipedia o feeds RSS, el razonamiento puede sonar ridí­culo, pero refleja perfectamente el divorcio entre Microsoft e Internet.

Gamasutra proporcionaba una explicacií³n e hipí³tesis alternativas para el comportamiento de Microsoft (Why Artificial Scarcity Could Boost Digital Game Downloads). Se tratarí­a de generar escasez artificial siguiendo la estrategia de distribucií³n que siguií³ con éxito Disney en su momento con la distribucií³n de sus pelí­culas en DVD. Las pelí­culas clásicas se poní­an a la venta por periodos de tiempo cortos y posteriormente se retiraban del mercado. De este modo, se generaba un incentivo adicional para que el consumidor comprase rápidamente y a alato precio los tí­tulos disponibles. Es discutible si esta estretagia sigue siendo igualmente rentable en estos momentos, dominados ya por los canales digitales de distribucií³n, comerciales o no. Gamasutra cree que si lo será para Microsoft, pero aún si fuese así­ en el camino perderá la oportunidad de explotar un mercado creciente situado en la larga cola y de generar una comunidad de desarrolladores independientes que utilicen la XBox como plataforma.

De hecho, y como explican también en Games | Life, Nintendo ha optado ya por la estrategia opuesta (Nintendo Taps U.S. Talent in Search of WiiWare Hits) y ha convertido su canal de distribucií³n WiiWare en una plataforma para la comercializacií³n de juegos de desarrolladores independientes para la Wii. Como prueba del interés de Nintendo, tras el lanzamiento de este canal en Japí³n en Marzo, donde el desarrollo está restringido a tres grandes productoras de juegos, ahora lo lanzán en EEUU con el objetivo, reconocido por su ya legendario diseí±ador Shigeru Miyamoto, de aprovechar el ecosistema de start-ups de garaje dedicadas a los videojuegos. Nintendo se concentra en la larga cola, solucionando las supuestas dificultades de la abundancia mediante el diseí±o inteligente de la interfaz del usuario, mientras que Microsoft sigue enrocada en la economí­a analí³gica de la corta cola.

Pero además de los videojuegos, La Petite Claudine nos explica, en Microsoft suelta el escanner, que esta empresa ha optado por una estrategia muy similar en lo que respecta a la digitalizacií³n de libros. El blog oficial de Live Search ha anunciado, Book search winding down, que abandonan su programa de digitalizacií³n, el Books Publisher Program de Windows Live Search, y el servicio Live Search Books.

La finalizacií³n de estos programas es el resultado de una decisií³n estratégica para enfocar nuestras inversiones en nuevas áras de búsqueda vertical donde creemos que podemos difernciar de modo más efectivo Live Search… Por ejemplo … anunciamos nuestra estrategia para centrarnos en verticales altamente comerciales como viajes, y ofrecer a los usuarios ingresos por las compras realizadas con nuestros anunciantes.

Tras digitalizar 750,000 libros e indexar 80 millones de artí­culos cientí­ficos abandonan declarando que creen que el futuro está en los repositorios de editoriales y bibliotecas. Pero parece que en realidad dejan la carrera al ser incapaces de competir con Google Books, tal como explica Robert Darnton en un artí­culo que aparecerá en The New York Review of Books en junio (The Library in the New Age). De nuevo, Microsoft abandona un mercado en el que ya habí­a hecho importantes inversiones y en el que ahora tení­a que empezar a explotar la larga cola que, a pesar de Google, tendrí­a a su disposicií³n. De hecho, Google Books, además de competidor, podrí­a ser un “colaborador necesario” al generar una cultura de uso de libros digitales y nuevos usuarios que también tendrí­an interés en los servicios de Microsoft. Pero ésta solo parece capaz de atraer usuarios pagándoles por comprar productos de sus anunciantes y no por la calidad y diversidad de sus contenidos y servicios.

Pero, ¿cí³mo podemos explicar el enorme éxito de Microsoft ante estos aparentes errores estratégicos? En primer lugar por que su éxito es heredero de una inteligente (aunque discutible) estrategia en mercados analí³gicos basados en la escasez (como era el mundo del software antes de Internet) que le ha permitido alcanzar un tamaí±o y músculo financiero que le permitirá aun acertar y errar en muchas ocasiones en los prí³ximos aí±os. Al tiempo, Microsoft sigue teniendo éxito en mercados que aún continúan comportándose de modo analí³gico, como los que crean muchas administraciones públicas.

En una entrevista al vicepresidente de desarrollo de Novel Miguel de Icaza en Público, además de proporcionar razones pragmáticas a favor del software libre, explicaba las razones de la estrategia “cerrada” o propietaria de Microsoft:

Trabajo en software libre desde 1992 y estaba desilusionado con el software propietario, pero si las condiciones hubieran sido correctas, no hubiera tenido inconveniente en trabajar allí­. El problema que tuvo Microsoft con Linux en su momento es que los medios pintaron el software libre como el fin de Microsoft y ellos tuvieron una reaccií³n alérgica. Si un par de cientos de defensores del software libre hubieran trabajado allí­ entonces, quizás hubiera sido una compaí±í­a más abierta.

Pero además, el discurso de Microsoft sigue siendo bien recibido por clientes como las administraciones al ofrecer una aparente seguridad y control propios de un escenario dominado por la escasez. El problema es que hace ya tiempo que, al menos en el software, el conocimiento y los contenidos digitales, esta escasez es artificial y existe la alternativa de aceptar y aprovechar la abundancia. Cuando la cultura de estos clientes cambie, Microsoft tendrá que cambiar definitivamente.

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