“El nuevo paradigma no es agregar sombra, volumen y reflejo a las mismas formas. Se trata de pensar, enseñar y actuar distinto“.
Un muy notable artículo escrito por Guillermo Brea, consultor en identidad visual y profesor de la Universidad de Buenos Aires, publicado en ForoAlfa y que les recomiendo leer, en especial a quienes estamos ligados a la educación del mundo del diseño. Pues Brea comienza con una crítica que es recurrente, y que es común a muchos diseñadores jóvenes, que es la pereza profesional de quedarse en los estético movido por el gusto o consumo personal, “lo que a mi me gusta”. Sin embargo, no se queda en la mera crítica, sino que se hace cargo de ella.
En concreto, refiriéndose a logos que cambian constantemente como Google: “Si nuestros alumnos propusieran cosas semejantes (para lo cual necesitan previamente un ambiente que las estimule), ¿encontrarían docentes capaces de identificarlas y ayudarlos a desarrollarlas correctamente o les serían vetadas por no corresponderse con el programa de la asignatura? “
El desafío está en proponer un diseño de marca que sea un aporte al negocio, pero no se puede seguir pretendiendo innovar en branding por el sólo hecho de incorporar el nombre. “Suele suceder en nuestra profesión, que incorporamos la moda de las palabras antes que los conceptos. Se habla demasiado de branding mientras se piensa y se enseña la identificación visual de las organizaciones igual que hace tres décadas.”
Ciertamente, la máxima con que cierra el artículo es decidora en cuanto al desafío que los diseñadores tenemos en nuestra relación con los clientes y las empresas: “En tiempos donde la marca no suma al negocio sino que «es» el negocio, ese es el parámetro para ensenar a juzgar proyectos de identidad visual. Todo lo demás es capricho individual o anacronismo colectivo.”