Japón es un país que comparte con Chile la alta incidencia de sismos en su territorio. La llamada “cultura sísimica” es una realidad que en muchos países resulta extrañísima, pero que para nosotros es usual, en cuanto a manejar un comportamiento de salvaguarda a la hora de enfrentar un sismo o un terremoto, minimizar los riesgos e incluso salvar la vida en caso de derrumbes u otras fatalidades.
Lo interesante del caso japonés es el modo en que esa sociedad incorpora la tecnología que tienen a mano. Leyendo las crónicas de Héctor García, un español avecindado en Japón en su blog Kirai.net, la sociedad japonesa ha incorporado el aviso de inminencia de sismos mediante mensajería instantánea. En un país como el nipón en que la totalidad de la sociedad utiliza activamente el teléfono móvil como una central personal de comunicaciones, el sistema que da un aviso preventivo es un fenómeno interesante. No sólo por tener casi 10 segundos de aviso antes de un temblor (tiempo más que suficiente para alejarse de sitios peligrosos, como repisas y ventanas) sino también para disminuir la velocidad del vehículo en marcha o incluso detenerlo. ¿Fomentar el pánico colectivo? Habría que analizarlo en la práctica. Para más y abrir el debate, les invito a revisar la crónica de Héctor:
No es un sistema perfecto pero al menos permite que no te pille por sorpresa el meneo. Es muy utilizado desde hace tiempo por toda la red de trenes y metros de Japón, los conductores de tren tienen un aparato que les avisa cuando viene un terremoto y reducen o paran el tren (¡Acojona bastante cuando estás en el metro, se para, y al instante se empieza a mover todo en la oscuridad!). También es utilizado en edificios muy altos para parar el ascensor o en los aeropuertos. Desde hace un año aproximadamente, esta tecnología de “aviso unos segundos antes†está disponible para el gran público. Las compañías de teléfono ofrecen un servicio grautito que te envía un email al móvil unos segundos antes, hay aparatos que puedes instalar en casa y te avisan por voz o con una alarma cuando viene un terremoto. Otra modalidad es el aparato que se instala en el coche, si vas por una autopista a toda velocidad y la carretera empieza a moverse estás jodido sin previo, que te avisen un poco antes es de agradecer.