

¿Quién es Valparaíso? es una pregunta cuya respuesta no se encuentra en esta marca, que rescató poco de la identidad que le fijó su histórica antecesora, imagen de letras montadas una sobre otra, evocando las casas que cuelgan de los cerros porteños, y cuya alegría se refleja en los colores de la tipografía. Tal vez hoy bastaría con remozar y modernizar esta misma, a manos del mismo diseñador que la creó, de apellido Martínez si no me equivoco, hoy socio de Raúl Menjibar.
Valparaíso ha sido protagonista de la historia de Chile. Fue la primera ciudad importante del país, más que Santiago; ahí nacieron los bancos, las compañías navieras, las compañías exportadoras; era el puerto de embarque a la Polinesia (de hecho, la moneda que se usaba en la Polinesia era el peso chileno, debido a que éste era el lugar del mundo por el que se que accedía a ella); fue el primer puesto para entrar al Pacífico antes que comenzara a operar el Canal de Panamá, junto con San Francisco. Ésa es una de las razones por las que ambas ciudades tiene barrios similares y las mismas casas de latas. Son dos puertos que crecieron en la misma época. Valparaíso, sus locales centenarios , su bohemia porteña, la propia, no la esterotipada por Buenos Aires.
Estimo que hay que tomarse en serio lo que Chile requiere en el tema de identidad país. Es un tema que nos compete a todos, los chilenos en general y a los diseñadores en particular.
Entre la marca de país que nos identifica con unas estrellitas de fantasía, más propia del castillo de la bella durmiente, de un espectáculo de Las Vegas, o de las que emanan de la varita mágica de alguna hada madrina, y luego una marca para Valparaíso, una de nuestras ciudades símbolo, representada al estilo porteño, estamos “claritos” sobre que es una identidad país o una identidad ciudad.

Otra cosa que podemos mirar para tener argumentos del cómo se construye, diseña e implementa una marca ciudad, es estudiar el ejemplo que diseñó Milton Glaser para la ciudad de New York. Lo que los ciudadanos, la cultura, el comercio, y las autoridades de la ciudad de New York esperaban, fue el resultado final, simple y certero. Hoy es una marca icono que todo el mundo imitó y la convirtió en un sello universal que, a pesar de las miles de miles de diferentes aplicaciones, sigue siendo la imagen de New York.
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Una última reflexión. Tomémonos en serio nuestro trabajo, no especulemos más, esto atenta contra el posicionamiento que requerimos. Pastelero a tus pasteles, diseñadores al diseño, publicistas a la publicidad y no olvidarnos de preguntarles a los clientes, tanto internos como externos, qué es lo que los representa o qué nos representa, cómo nos ven, cómo nos vemos, qué ven, cuál es nuestra historia a mostrar. Seguro que un sombrero porteño bonaerense no lo es.
Y para medir, no más encuestas y focus group. Éstos pertenecen a la era analógica, creada en los años 30 del siglo pasado en Estados Unidos, y ya no son una buena manera de saber que opinan los clientes. Hoy hay mejores y más certeras formas de integrar la opinión de los consumidores.
Hay que aceptar que esta marca no va a funcionar. Volvamos a la anterior y hagan un nuevo pedido, con una invitación mas abierta y con requerimientos que asuman lo que Chile y Valparaíso necesitan, donde la ciudadanía y las instituciones estén presentes con sus interpretaciones sobre su país, y donde se tenga integrado como parte del proyecto el plan de negocios que hace posible su implementación. Háganlo publico, trasmítanlo por la televisión, hagan debate: finalmente, estamos vistiendo a Chile, a sus ciudades, a sus ofertas, a su cultura. No es un tema cerrado, es un tema abierto que le hará bien a la conversión nacional. En resumen: hagamos algo distinto con ingenio, entusiasmo y confianza en los otros.
Estimo que lo mismo amerita la imagen de país de farándula que se esta usando hoy. Chile posee una estrella pentagonal muy simbólica (la llave pitagórica, la logia lautarina, entre otras) que tiene poco o nada que ver con las estrellas que connotan los juegos de artificios tipo Las Vegas o Disney World.

Rodrigo Walker ha desarrollado actividades académicas tanto en Universidades Chilenas como extranjeras; siendo profesor de Diseño en la Universidad de Chile, Universidad de Cuyo, Argentina; y en la Universidad Diego Portales.
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Me quedo absolutamente con el logo tradicional de Valpo. O sea, es un clásico. Cuál es el afán de renovarlo todo? como tienda comercial?
Una cosa es refrescar la imagen, y otra cosa es querer partir de cero, ese tema de la refundación que nos ronda a veces sin parar.
Además que sea tan igual al de Baires !
ayayayay
salu2
Shidi !
La identidad de Valparaíso, es un tema, fascinante, complejo y que pasa no sólo por su identidad corporativa, sino por las acciones cotidianas de su ciudad. Dicho ésto, el logo en cuestión, es desnaturalizado de lo que es Valparaíso. No transmite, juega con alto riesgo con imágenes precedentes de países amigos, como lo es México, no se si será que México ha sido como un hogar para mí, pero en cuanto ví el logo de Valparaíso, sin leer el contexto, pensé hacemos un convenio con méxico, o algo del tipo. el sombrero es y será de ellos!
Valparaíso es de cerros, es de calamina, es de colores, es de ventanas -cientos de ellas- con personas en su interior en sub mundos, en la quietud de los cerros y el bullicio del plan, es graffiti, es plazas, todas únicas e irrepetibles, es de personajes sin tiempo, es de una estética atemporal, es ascensor, es puerto, tiene sonidos, es mar, y mercado, es pobreza, es patrimonio, es una ciudad en vías de desarrollo en reinvención, es sobreviviente de terremotos, de incendios y males también, como malas gestiones, es lugar de artistas, panaderos, boticarios, estudiantes, ambulantes, bares, borrachos. Es turismo, jóvenes emprendedores trayendo la alta cocina, casonas restauradas, vivienda de extranjeros radicados en Chile, es Italia, es Inglaterra, es Croacia, es Francia, es cosmopolita, es basura, es vecinos organizados, es perros, es compromiso de muchos por verlo crecer, es creación, es ciudad modesta pero engreída, quejumbrosa, sabia, vieja poeta, música, es brillante en bruto, es esfuerzo cotidiano, es colores, ocre y primarios. A veces es brisa del mar en un día nublado, otras sol, mar brillante y mucho viento….
¿dónde están todas estas bondades y lo que queremos decir ,entonces, que nos represente a quienes invertimos y vivimos en Valparaíso? acaso será debajo del sombrero?
Desconozco el proceso, de cómo se llevo a cabo la elaboración de este logo, pero al no identificarse con él, y ciertamente no soy un caso aislado, no creo que resulte. Pienso que se debiese dejar este logo como el inicio de un concurso público para llegar a tener realmente un elemento comunicador importante que logre forjar una historia, un futuro porteño, sin desnaturalizar lo que ha sido, por lo cual nos enamoramos de la ciudad.
Que buen posteo de tu autoría Maestro….
Me parece que mejorar la imagen país es una de las cosas que se hace muy mal en Chile (entre tantas cosas más)…pienso que el cambio esta de la mano de la generación de los noventas y 2000; y no heredaremos el mal gusto de tiempos antiguos.
Valparaíso no es un lugar agradable…es sucio, algunos lugares son fetidos, hay vagabundos miserables, además cada mes se quema algún edificio decadente y la delincuencia para que hablar…lo unico que salva es la vista del mar…del mar…nada más…si se esta contento con esa situación entonces estamos mal porque es la misma gente que no quiere cambiar su imagen de país o ciudad.
Saludos…
quien no quiera cambiar está frito en este mundo de imágenes desechables, por lo tanto no nos quedemos con la antigua idea porque sí …
por otro lado simplifiquemos los detalles de la imágen como la fetidez y los “vagabundos miserables”…eso si que es mucho pedirle a una PALABRA
Mizala forever!!!
Qué mala decisión del municipio. Es realmente lamentable que en este tipo de concursos los argumentos de salida sean tan dispares con los de entrada. Los que supieron del llamado del concurso quizás deban comparar el brief con el resultado y es posible que lleguemos a la conclusión que el azar y el ánimo son más poderosos que un análisis y entendimiento de la historia y los relatos involucrados… en fin.
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los murales, saludos
hola quisiera contactar a rodrigo.. por una mesa redonda sobre el Valparaíso de hoy. mi mail es fernandaarrau@gmail.com