Nuevos teléfonos y como utilizarlos de manera óptima

La columna que les invito a leer a continuacií³n está firmada por Ricardo Sametband, columnista de tecnologí­a del diario argentino La Nacií³n. En ella nos revela algo que para muchos puede ser desconocido: que el nuevo estándar de telí©fonos celulares consume baterí­a al utilizar servicios que, al menos en Latinoamí©rica, no están necesariamente cubiertos. Aunque el ejemplo está dado en el contexto bonaerense, no deja de ser importante para nosotros los chilenos el informarnos detalladamente acerca de los servicios que podemos o no recibir en nuestros mí³viles. Dicho de otra forma: tener la última generacií³n de equipo puede redundar en un ineficiente uso de la energí­a.

Entonces, a la hora de ir a renovar el aparato con sus operadores telefí³nicos, no dejen de consultar por la activacií³n o desactivacií³n de servicios. Informarse es fundamental.

Estuve probando un telí©fono 3G, un servicio que Personal comenzí³ a ofrecer hace unos meses y que hoy está disponible para Movistar en toda la ciudad de Buenos Aires. CTI asegura que en los prí³ximos meses inaugurará su versií³n de este nuevo estándar de telefoní­a celular.

La clave del 3G, un sucesor de la norma GSM al que la mayorí­a de los argentinos accedimos hace unos pocos años, está en la disponibilidad de un gran ancho de banda para el mí³vil, similar al que llega hoy una conexií³n de banda ancha hogareña. Esto permite hacer videoconferencias y descargar archivos de Internet a gran velocidad; tí­picamente, música y videos.

La videoconferencia es sencillamente sorprendente, aunque todaví­a haya algunas cuestiones tí©cnicas por resolver.

Pero el tema es que aún no hay cobertura en todo el paí­s. Movistar cubre toda la ciudad de Buenos Aires, pero Personal todaví­a no. Si tenemos un mí³vil 3G, eso significa que al estar fuera del área de cobertura el telí©fono estará buscando una señal que no existe. Y eso consume baterí­a.

De hecho, si el telí©fono es GSM cuatribanda, algo cada vez más común entre los equipos de rango medio y alto, el mí³vil intentará (con su configuracií³n de fábrica) encontrar antenas transmitiendo en las dos bandas de frecuencias asignadas a Amí©rica y en las dos europeas. Y esto tambií©n consume baterí­a.

Así­ que si tiene un celular 3G y no va a usar esta red, sino que lo va a emplear sí³lo como telí©fono convencional, o si tiene un mí³vil cuatribanda GSM y no viaja fuera del continente americano, puede ordenarle al equipo que deje de buscar señal en esas frecuencias, lo que implicará un ahorro de baterí­a.

Pasa lo mismo con el Bluetooth. Aunque este protocolo de conexií³n inalámbrica está diseñado para reducir al mí­nimo el consumo de energí­a cuando no está en uso, mantener la antena Bluetooth encendida en todo momento tambií©n impacta en la duracií³n de la carga de la baterí­a.

Cada vez que estoy en algún lugar con mucha gente hago la misma prueba: enciendo la antena Bluetooth de mi celular y le ordeno al equipo que busque otros telí©fonos con Bluetooth. Es sorprendente, porque aparecen montones, y eso que el rango de alcance de Bluetooth ronda apenas los diez metros. Apostarí­a a que la enorme mayorí­a de esas personas no tiene un manos libres inalámbrico que justifique el uso permanente de Bluetooth.

Apagar Bluetooth y evitar que el celular busque las bandas de GSM que no existen en este continente no harán que la baterí­a dure un año o un mes; le darán, en el mejor de los casos, un dí­a más de vida por recarga. Pero eso, en un dispositivo mí³vil cuya energí­a suele durar menos de una semana, no es poco.

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