Innovación en alimentos: ¿Le gustarí­a comer porotos de postre?

He aquí­ un nuevo ejemplo de como la innovacií³n permite la generacií³n de nuevos mercados y del rol que el diseño juega en ésto. El valor que otorga el diseño permite que una idea rupturista se posicione como algo tangible.

Me refiero al trabajo desarrollado por los alumnos de Ingenierí­a en Alimentos de la Universidad de Chile, que formaron alianza con sus pares de Diseño Industrial para el desarrollo de producto. Toda esta labor se presenta en el marco de la Expo Feria de Alimentos Innovadores montada por los mismos jí³venes en su facultad. Ejemplo de futuro y del nuevo modo de hacer empresa en el siglo XXI, los destaco. La nota, desde elmercurio.com:

Comida ingeniosa:
¿Le gustarí­a comer porotos de postre?

Alexis Ibarra O.

Estudiantes de la Universidad de Chile mostraron ayer diez alimentos innovadores en una “ExpoFeria”. Mezclan sabores y nutrientes para crear nuevos productos, como las salchichas de acelga y las galletas de palta.

¿Salchichas de acelga y champiñí³n?, ¿paté de berenjena?, ¿galletas de palta? ¿O prefiere porotos confitados? La mayorí­a dirí­a “guácatela” o por lo menos fruncirí­a el ceño. Pero ayer en la “ExpoFeria de alimentos innovadores”, los estudiantes de Ingenierí­a en Alimentos de la Universidad de Chile desafiaron la tradicií³n proponiendo productos revolucionarios. Mezclan ingredientes para exprimir su aporte nutricional, sin sacrificar el sabor.

Esta es la tercera vez que la realizan. “Antes les pedí­amos a los alumnos que prepararan proyectos de nuevos productos, pero todo eso quedaba en estas cuatro paredes”, dice la coordinadora de la actividad, la académica Lilian Abugoch. Ayer montaron en el frontis de su Facultad -en plena avenida Vicuña Mackenna- una carpa donde mostraban sus creaciones. Cualquiera podí­a ir y probar las nuevas propuestas de sabores. Trabajaron duro con sus menjunjes, dándoles el gusto apropiado, una buena consistencia y una apariencia que den ganas de comer. También tienen que determinar su aporte nutricional.

Pero no se quedan sí³lo en la preparacií³n. Trabajan con otros alumnos de la Chile para realizar una labor multidisciplinaria. Estudiantes de Diseño Industrial crean los envases, otros preparan el plan de marketing y los stands, mientras futuros arquitectos proyectan una maqueta de lo que podrí­a ser la planta de alimentos. ¡Todos aprenden haciendo!

Con ustedes, los alimentos del futuro:

Barra energética de amaranto
Mariano Pereyra, Luis Arévalo y Jorge Urriola

El amaranto es un cereal poco conocido en Chile, pero uno de los que aporta más proteí­nas. “Chile tiene potencial para su cultivo, pero la gente no lo usa, porque no lo conoce”, dice Mariano Pereyra. Crearon una barra energética para deportistas. Inflaron el amaranto, añadieron L-glutamina, que es un anticatabí³lico (es decir, ayuda a que los músculos no se cansen). También le pusieron miel, glucosa y le añadieron sabores: chocolate, nueces, pasas, ralladura de naranja. Los muchachos de Diseño les dieron un buen consejo: tiene que ser tosca, ruda, como un bloque compacto. Así­ consiguieron esta barra que es como un calugí³n Pelayo gigante. Calculan que una barra podrí­a costar $500.

Compota de zanahoria para la tercera edad
Claudia Platero y Daniela ílvarez

Le llaman Zanazen, una compota creada con puré de zanahoria, miel y jugo de naranja. “Tiene una consistencia semisí³lida para ayudar a su consumo, aporta vitamina A y antioxidantes”, dice Claudia Platero. Los estudiantes de Diseño crearon un revolucionario envase con boquilla, con el fin de que su consumo sea fácil para los ancianos con dificultades motoras.

Confite de porotos
Nicolás Sanz, Andrea Garcí­a y Carlos González

Usan unos porotos grandes conocidos como payares. La idea -dicen- es que los niños consuman porotos sin el rechazo que causa su preparacií³n en platos de fondo. Los presentan en estuches de 40 gramos y coloreados de rojo, amarillo y verde. Calculan que el paquete puede costar $100. Investigaron y descubrieron que en ciertos paí­ses orientales, como Japí³n, el poroto se consume como un confite exclusivo. Su sabor es dulce y recuerda a la castaña, aunque se resbalaban de las manos. Muy ricos.

Harina de castañas
Carlos Aravena, Magdalena Torrealba y Luis Calisto

Lo más difí­cil fue pelar las castañas, con ellas hicieron harina y con la harina los panqueques que mostraron en la exposicií³n. “La castaña es un producto de consumo estacional, la idea era hacer un producto a partir de ellas que se pueda consumir durante todo el año”, dijo Carlos Aravena. Con dos kilos de castañas obtienen un kilo de harina. Quieren comercializarla en restaurantes que usan distintos tipos de harina en sus preparaciones.

Jalea de aloe vera
Marí­a José Casteñí³n y Felipe Marí­n

Usan el apreciado vegetal para crear una jalea que sea la delicia en los recreos de los niños. La endulzan con miel y le añaden sabor de frutilla y limí³n para que sea aceptada por el paladar infantil: el aloe vera no tiene mucho sabor. Revolví­an con cuidado cada vez que añadí­an carragenina, que le da la consistencia de jalea. Para hacer 3 kilos de jalea ocuparon dos hojas de aloe vera. Calculan que cuatro potecitos de jalea pueden costar $1.000.

Las vienesas vegetarianas ganaron
Andrés Glatzel, Andrés Pinto y Constanza Morales

El primer premio de la ExpoFeria fue para estas vienesas vegetarianas. Las ofrecen en dos variedades: la verde (que tiene espinaca, champiñones y aceite de oliva) y la roja (con tomate, zanahoria y carne de soya). Quisieron entregar una alternativa a los consumidores vegetarianos y a aquéllos que buscan una alimentacií³n saludable. “Nos costí³ que la gente comiera una vienesa verde”, dice Andrés Glatzel. Pero al probarlas les gustí³ el sabor: tiene un dejo a aceitunas y a champiñones. No quieren ser un sucedáneo a la salchicha tradicional. “Nosotros creamos un nuevo producto vegetal”, dicen con orgullo.

Paté de berenjena y quí­noa
íngela Sepúlveda, Marí­a José Novoa y Evelyn Peña

Buscaron un producto diferente. Mezclaron la riqueza nutritiva de la quí­noa, con las vitaminas de la berenjena. “La berenjena tiene varias propiedades pero a la gente no le gusta mucho, nosotros quisimos darle otro uso”, dicen. Crearon este paté que viene en frascos de vidrios de 125 gramos, con una etiqueta morada como la cáscara del vegetal. Es bajo en sodio. Para ligarla, usan fécula de sodio; para atenuar el sabor de la berenjena crearon variedades: con ciboulette, al ajo, almendra… ¡Sanito!

Snack de zapallo italiano
Valeria Tagini, Patricia Escobar y Marí­a Paz Luna

Quieren reemplazar a las papas fritas, que “no son muy sanas que digamos”, dice Valeria Tagini. Proponen este “appetizer” a base de zapallito italiano deshidratado. Lo llaman Zukini. Quieren que sea masivo y de bajo precio. Proponen una variedad dulce con almí­bar de miel, y una salada con mantequilla.

6 pensamientos en “Innovación en alimentos: ¿Le gustarí­a comer porotos de postre?

  1. Me llamó la atención las vienesas vegetales , ! felicitaciones a los creadores!, y dado que hoy en dia, los niños son adictos a este tipo de embutidos les agradecería me envíen información sobre este producto y si se está comercializando y quién es el fabricante.

    Atte.Danae

  2. Me gustaría preguntarles a Carlos Aravena, Magdalena Torrealba y Luis Calisto que pasos siguieron para la obtención de su harina de castañas, cual fue el diagrama de flujo.
    Soy alumna de la Usach y me interesa mucho este tema ya que estoy desarrollando mi tesis sobre lo mismo.
    Ojala pudieran mandarme un mail para contactarme con ustedes.

    Gracias.
    Mail: clauditatql@gmail.com

  3. Claudia,
    .
    Gracias por tu visita, espero tenerte a menudo.
    Te recomiendo te dirijas a la universidad para
    Contactarte con este innovador proyecto.
    No tengo mas antecedentes que los del post.

    Un abrazo,

    Rodrigo Walker

  4. Estoy muy interesado en contactarme con las personas que hicieron o hacen vienesas vegetarianas. ¿Cómo puedo hacerlo?