Integración de dibujo técnico, 3D, visualización, videojuegos, herramientas de administración y colaboración prometen mejorar la vida durante este siglo.

 

 

El lunes, en el día mundial para la prensa de Autodesk, la empresa que genera el software para idear, crear, ubicar, producir, construir, administrar y comunicar ideas, las cifras financieras se veían fantásticas. Pero el futuro de la vida urbana, más gris.

Financieramente, Autodesk ha elevado en cuatro años sus ventas en mil millones de dólares. Hay más de 8 millones de usuarios de Autocad en el mundo. Y con los desarrollos de programas para generar realidad virtual, efectos especiales para el cine, se instalan en el imaginario colectivo. De hecho, 4 de las 5 películas candidatas al Oscar que se entregará el 25 de febrero, fueron procesadas con software Autodesk.

Pero, el mundo se achica, continentes enteros se incorporan a la economía global, la energía se encarece, el medio ambiente corre peligro.

Carl Bass, el presidente de la empresa, dijo que al final, todo se juega en una sola cosa: el diseño innovador.

Y están las herramientas digitales para conseguirlo.

Patrick MacLeamy, CEO de HOK, la empresa de arquitectura más grande del mundo, recordó que China, en los próximos 20 años, va a necesitar construir la misma cantidad de edificios que existen en EE.UU.

Y no lo puede hacer con los errores que se dan en la construcción hoy.   Pero las herramientas digitales están para reiterar, robar, simular y mejorar los diseños; ensayar virtualmente los resultados, asegurarse que los errores serán mínimos.

“El desafío es muy entretenido” dijo MacLeamy.  Y se vanaglorió de estar construyendo dos edificios que él llamó “de cero consumo de energía”: la generan totalmente.Las herramientas digitales están. Falta que se asuman, que los diseñadores innoven.

 

 

Usted no es torpe, los productos están mal diseñados

He vuelto de unas tranquilas y relajadas vacaciones con mis hijos por el maravilloso sur de Chile. Les adjunto este post de hace un año y medio, mientras ordeno mi agenda y entro en línea con mi blog. Saludos a todos.

“Que torpe que soy”, un momento, ¿Ud. es torpe?, ¿o lo que lo rodea está mal diseñado? ¿No le resultan cercanas situaciones como estas?, ir subiendo una escalera y tropezarse en la mitad de ella y automáticamente exclamar -“¡Que torpe que soy!”-; o al querer cerrar la mampara de su casa deslizándola sobre los rieles de aluminio y tener que pedir ayuda porque se siente incapaz de que la "maldita" chapa cierre, "tiene una maña", el hijo que estudia mecánica le explica a la mamá, o tener que pedir socorro porque no sabe cómo programar los canales del cable, o bajar el volumen al nuevo equipo que acaba de comprar, o encontrar el "estúpido" volumen al celular.

Les tengo buenas noticias para su autoestima. Usted no es torpe, los productos están mal diseñados. Lo más probable es que si se da el trabajo de medir el escalón donde se tropezó este mida distinto a los otros. La maña de la chapa no tiene que ver con su capacidad de administrar mecanismos, más bien está mal diseñada. El control de la TV tiene una complejidad de manipulación sólo entendible por los que lo diseñaron y algunos fanáticos que los siguen, e igual problema tiene su control del súper equipo comprado en la última liquidación.

¡El problema no es usted! Diseñadores, ojo con lo que diseñamos. Diseñamos para los otros desde sus prácticas, no desde lo que yo creo.

Rito de iniciación

 

 

Desde el blog de mi amigo José Miguel Muga, les dejo este post con un tema muy relevante para quienes enseñamos el diseño.

Kloketen. Con esta palabra designaban (los Onas) a los novicios que se iniciaban dentro de la logia (Kloketen= novicio). Los adolescentes eran separados del cuidado materno para transformarse en un kloketen, afrontando una serie de pruebas, muy difíciles, que le permitirían pasar a la categoría de adultos – Leslie Füssel y Orlando Lizama, El pintoresco ceremonial de los Onas, 1989.

Me tocó participar en una ceremonia de iniciación. Vi como los adultos de la tribu sometían a los más jóvenes a tediosas pruebas de iniciación, durante 5 años. Aunque estas pruebas no sirven para salir a cazar a las presas, ni siquiera para criar ganado, se siguen realizando como decrépito reflejo de una certidumbre heredada en un glorioso orden social. [Seguir leyendo...]