Redes, creatividad e innovación (parte 2)

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A mediados de diciembre les copie el post sobre la  capacidad de innovar en la red y para la red, escrito por Carolina Gruffat y publicado en www. web.blog.educ.ar.  Carolina G. ha iniciado el año escribiendo la segunda parte del tema, que les adjunto.

"Empezamos comentando el caso de Google como ejemplo de innovacií³n social, que convirtií³ a internet en algo útil para el común de los usuarios. Y presentamos después el proyecto FON, destacando su propuesta más innovadora: la de construir un mundo de objetos mí³viles con conectividad wifi –de conexií³n inalámbrica-. El propí³sito era analizar, a la luz de ejemplos concretos, algunas invariantes comunes a los proyectos innovadores.

Siguiendo en esta lí­nea, nos interesa analizar otra de las innovaciones que teí³ricos como Tim O’Reilly dicen que cambiarán el mundo en los prí³ximos años: la inteligencia colectiva. Uno de los ejemplos paradigmáticos al respecto es la wikipedia, donde la produccií³n colectiva de los contenidos se ha ido encauzando de diversos modos; otro es el sistema de recomendaciones de Amazon, basado en la aplicacií³n de filtros colaborativos, que acaba de incorporar otro proyecto innovador.

Se trata de Amazon Connect, que ha creado weblogs de autores como una forma de acercar a los escritores y a sus lectores; que, si bien por el momento funcionan como una forma de comunicacií³n en una sola ví­a –ya que los autores son los que hablan a sus lectores-, apuntan a consolidarse como espacios en los que los lectores puedan opinar y publicar sus lecturas de una obra.

Habiendo reconocido que la produccií³n de sentido excede a la produccií³n de un texto y abarca la instancia de recepcií³n o lectura de éste, las lecturas –muchas veces no previstas- se convierten en insumos indispensables en el momento de la escritura. Sobre este principio se asienta el programa de Amazon que además busca aumentar la venta de libros, en un momento en que estas han bajado frente a otras formas de entretenimientos, tal como lo señala Edward Wyatt en una nota publicada en el New York Times.

Retomar un viejo debate

Una de las polémicas que signí³ la historia de los estudios culturales fue la que tuvo lugar entre los defensores a rajatabla de la autonomí­a de las prácticas culturales/sociales y los que, por el contrario, afirmaban su determinacií³n por el orden de lo econí³mico. Junto a esta discusií³n teí³rica y polí­tica, habí­a otra epistemolí³gica sobre lo que constituí­a un objeto digno o legí­timo de ser estudiado.

Algunas discusiones recientes nos demuestran que no estamos tan lejos de estos debates que en los ’70 enfrentaban a los teí³ricos del discurso o posestructuralistas, como Ernesto Laclau, con otros defensores del legado marxista de la “determinacií³n en última instancia”. La pregunta pasaba entonces por cí³mo sostener un marxismo sin garantí­as finales, sin clausuras, que reconociera la incidencia o eficacia de las distintas prácticas sociales y de su imprevisible articulacií³n, y no sí³lo la autonomí­a de las prácticas econí³micas.

Del mismo modo, las prácticas que involucran a las nuevas tecnologí­a están atravesadas por distintos intereses en pugna o en alianza, encarnan relaciones complejas y difí­ciles de desentramar, y esto es justamente lo que las hace más interesantes de estudiar, aunque para eso muchas veces tenemos que repensar nuestras categorí­as heredadas.

Volvemos a Amazon, pero la afirmacií³n es válida para otros casos como el de Google y FON: una vez afirmada la determinacií³n en primera instancia –como proponí­a Stuart Hall- de los intereses comerciales en estos proyectos, nos interesa identificar también en ellos las tendencias innovadoras que expresan: el valor de lo compartido por la comunidad de usuarios y de las redes sociales, donde las preferencias de los usuarios/nuevos productores se convierten en centrales.

Los filtros de Amazon: una construccií³n colaborativa

El programa Amazon Connect no es ejemplo aislado en el intento de utilizar a la web como un medio para atraer a futuros lectores. En este mismo sentido, Edward Wyatt afirma que HarperCollins inicií³ una agencia de conferencias y Random House anuncií³ un acuerdo que busca promover las apariciones públicas de sus autores. Barnes & Noble, por su parte, tiene un club del libro on line que permite a los autores hablar de sus obras y responder preguntas.

Con este nuevo programa, Amazon refuerza su polí­tica de recomendacií³n de lecturas, tomando como base las preferencias de los usuarios. Jani Strand, la vocera de la librerí­a, explicí³ a New York Times que “el programa ofrece a las personas interesadas en un autor en particular una manera de conocerlo mejor, y para los autores es un medio de desarrollar una relacií³n más personal con los lectores".

Los autores escriben en sus blogs personales "sobre todo lo que les gustarí­a que los lectores supieran sobre ellos", incluyendo los temas y acontecimientos que los llevaron a escribir sus libros, informacií³n personal, y, en muchos casos, su direccií³n de e-mail. El diario norteamericano cita el caso de la escritora Meg Wolitzer, autora de The Position, integrante del programa, y que publicí³ opiniones y notas sobre su propia obra.

La innovacií³n como filosofí­a

La importancia que cobran las preferencias de los usuarios en un proyecto como el de Amazon se deduce de una nueva manera de entender a los consumidores/usuarios, que cada vez más se convierten en productores, tal como lo demuestra el uso generalizado de los weblogs en los últimos años.

Por otra parte, los ejemplos analizados en la primera parte de esta nota muestran otras caras de la innovacií³n: el caso de Google demuestra que este principio puede convertirse en un modo de organizacií³n y de trabajo, que, a su vez, pueda generar nuevas innovaciones; y el de FON sugiere que en sociedades en las que todo se acelerí³ nociones como la de localidad necesitan repensarse.

Del mismo modo, en el ámbito educativo este paradigma de la innovacií³n podrá materializarse en proyectos que refuercen estos principios, pero también en nuevos modos de organizacií³n y de trabajo, que la introduccií³n de las nuevas tecnologí­as pueden propiciar. Sobre este tema es interesante recuperar los resultados de investigaciones como Las Universidades Argentinas en la Sociedad del Conocimiento, realizado por Susana Finquelievich y Alejandro Prince, o las propuestas de las convocatorias de los últimos años.

A Chance to Meet the Author Online, en The New York Times (27/12/05).

nternet pone a los escritores a disposicií³n de sus lectores en La Nacií³n (28/12/05) (traduccií³n de la nota anterior).

 

 

 

 

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